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"Diario de la Misión"
Capítulo 14. 23 de mayo de 2006


Cochabamba, 23 mayo 2006. Hemos celebrado la Asamblea General del Proyecto Wiñay Mujo (en quechua: semilla que germina, que crece). La asistencia, como siempre, ha sido masiva. Especialmente, también como siempre, de mamás. Información por parte de los responsables de la marcha de actividades y servicios: atención médica, psicológica, legal gratuita, relación con los patrocinadores del proyecto, servicio de capacitación para crear pequeñas empresas, taller de costura, taller de gastronomía, charlas de formación humana y cívica, apoyo escolar, comedores… Son los principales servicios que presta este proyecto, nacido de nuestra parroquia y vinculado a ella, que sigue colaborando con las aportaciones de nuestra Diócesis, a las familias más empobrecidas de la zona. Los resultados son buenos. Y la participación de los ‘líderes’ elegidos por zonas entre los beneficiarios del Proyecto y de los papás va creciendo. Este aspecto es, sin duda, de los más importantes.

En la Asamblea se han presentado ocho ‘afiches’, carteles, sobre el respeto y el mal trato, bastante frecuente, a los niños y adolescentes. Son llamativos, aunque un poco abundantes en palabras. Estas son, para que queden en este diario, los mensajes centrales. Cada uno tiene también un desarrollo más amplio. “Conoce tus derechos. Si no conoces tus derechos, no podrás defenderlos y hacerlos respetar”. “Respeta las reglas. Si cumples las reglas y leyes, todo funcionará mejor y podremos vivir en paz y armonía”. “Da el ejemplo. Tus actos son los que motivarán a más personas a proteger a los niños, niñas y adolescentes de cualquier clase de abuso y discriminación”. “Reconoce el abuso. Debes estar atento para evitar el abuso contra los niños, niñas y adolescentes”. “Denuncia el abuso. Si dejamos que los abusadores se queden sin castigo, estamos promoviendo el abuso y maltrato a la niñez y adolescencia”. “Es mejor prevenir que lamentar. Si detectas el peligro a tiempo, estarás evitando el sufrimiento de muchos niños, niñas y adolescentes”. “Participa en tu comunidad. Si nos unimos, podemos reducir los riesgos y problemas que tienen los niños, niñas y adolescentes”. “No pierdas la fe. Recuerda que los grandes hombres y mujeres luchan por sus convicciones toda la vida”.

Estos mensajes, mejorables sin duda, reflejan el espíritu de este Proyecto del que también hoy hemos comenzado a celebrar su 12 aniversario. Un proyecto que tiene como objetivo elevar la calidad de vida de los más empobrecidos de nuestra parroquia, especialmente de los niños y adolescentes. Abierto a todos los pobres, sin discriminación ni de religión ni de cualquier otra característica. La única condición, para que nadie se aproveche, es su situación económica. Seguimos ilusionados con este Proyecto que, además, proporciona puestos de trabajo a un grupo de profesionales de las especialidades necesarias. Los beneficiarios directos superan las mil familias. Su influencia llega a más de 20.000 personas de la parroquia.

Jesús y Lorenzo