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Cochabamba, 9 de octubre de 2006.- Segunda sesión de catequesis de adultos. Nos hemos reunido con los 15 jóvenes y adultos –esperamos que se nos una alguno más- que quieren prepararse para celebrar el Bautismo o la Confirmación. En la noche de Pascua de Resurrección de 2007, con los que libremente sigan el proceso catequético, celebraremos el Bautismo, la Confirmación y su primera Eucaristía. La experiencia, vivida en la Pascua de este año, fue realmente positiva. Nuestro objetivo pastoral es presentar la seriedad del Bautismo y hacer frente a los ‘bautismo exprés’ que nos piden por determinadas circunstancias personales y familiares y que, lamentablemente, en bastantes parroquias, Dios nos libre de juzgarlas, se celebran los sacramentos de la iniciación cristiana al modo que llamamos ‘exprés’. Vamos a hacer algo por evitarlo en lo que de nosotros dependa. La catequesis de hoy ha sido bien seria y profunda. En la primera catequesis respondieron por escrito y sin firmar a esta pregunta: ¿Por qué quiero bautizarme, confirmarme y hacer la primera comunión? Y las respuestas nos han sorprendido muy positivamente. Hoy las hemos comentado juntos. Vamos a guardar en este diario algunas de ellas. Por ejemplo: “Porque creo que es el momento ideal en mi vida. Atravieso por un momento importante en el que tengo que tomar decisiones reafirmando mi fe”. Esta otra es también seria e incluso simpática: “Para estar más cerca de Dios y, la verdad, también porque me da un poco o, mejor dicho, demasiada vergüenza no estar bautizado a mi edad”. La constatación de un joven: “También pienso que está bien hacerlo a una edad de 20 años”. O la de otro joven: “Para estar más cerca de Dios, ya que la mayoría de los jóvenes dejaron de lado esto”. Esta otra es de ‘sobresaliente’: “Porque quiero conocer a Dios, llevar la palabra de Jesús a todo el que lo necesita y ayudar espiritualmente al más necesitado”. La que viene ahora parece la de un bautizado no confirmado: “Porque quiero recuperar el tiempo perdido. Recuperar mi fe en Jesús, el Señor, de quien me siento lejos”. Estas otras dos tampoco tienen desperdicio: “Para estar con Dios y ser de la comunidad”. “Porque quiero acercare más a Dios, decir todos mis pecados y llegar a ser un buen católico”. Varias respuestas coinciden en que “quiero arrepentirme de mis pecados…con variantes como ser perdonado por Dios…limpiarme de mis pecados… y estar en paz conmigo mismo”. Quince
respuestas creemos que bien pensadas y sinceras. Nada nos pide pensar
de otra manera. Son adultos, vienen libremente, casi no nos conocemos
todavía, no han firmado… ¿se puede pedir más
libertad? ¿Se puede ‘dudar’ de su sinceridad? Creemos
que de ninguna manera. Por eso, comenzamos con ilusión. Nos toca
trabajar a los dos curas. Dedicarles tiempo e ilusión. Lo demás
lo hará el Señor, sin duda, y el ‘aporte’
de cada uno de ellos. Le diremos al resto de la comunidad que ore al
Señor de todo don. Jesús y Lorenzo |