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"Diario de la Misión"
Capítulo 23. 7 de junio de 2007


Cochabamba, 7 de junio de 2007.- Hemos celebrado hoy la fiesta del Corpus Christi. Según los ‘profetas de calamidades' puede ser uno de los últimos porque, dicen, el Presidente Evo Morales va a ‘barrer' todas las fiestas católicas para sustituirlas por celebraciones indígenas. Fuera de alarmismos, hay todavía muchos católicos en Bolivia que siguen queriendo un reconocimiento del catolicismo como ‘religión oficial'. Algo que ya han rechazado los mismos obispos. Fuera de anécdotas que no afectan a la fe de los católicos bolivianos, esta fiesta –no vinculada en Bolivia al ‘Día de Caridad'- nos ha hecho recordar algunos datos bien alarmantes de la situación de pobreza de este querido país.

En los municipios de Bolivia existen personas que gastan 50 bolivianos por mes para adquirir sus productos de primera necesidad. 50 bolivianos, es decir 5 €. Así lo declaran la Unidad de Análisis de Política Económica (UDAPE) y el Instituto Nacional de Estadística (INE). En esta tenebrosa lista, hay diferencias entre los Departamentos (algo parecido a las Autonomías en España). El primer puesto en la pobreza y desigualdad proporcional lo tiene Cochabamba. En la ciudad la media es de 527 bolivianos para los pudientes y 30 para el resto. Pero esta cifra no dice la auténtica realidad. Ya sabemos lo que da de sí la estadística general. Decimos esto porque en nuestra zona que pertenece a la misma ciudad, la media anda seguro por debajo de los 50 bs. por mes para el consumo de primera necesidad.

Dato que es, sin duda, más grave en el Departamento de Potosí. Según el INE el 79,7 por ciento de la población potosina se encuentra en algún nivel de pobreza. Sólo el 5,6 % de la población tiene satisfechas sus necesidades básicas. Más datos para echarse a temblar y para reflexionar en serio total: el 32,8 % de los potosinos se encuentra en pobreza moderada; el 36,1 % en la indigencia; y el 10,8 % en la marginalidad. Bien lo vemos en Cochabamba: sus calles están ‘habitadas' por indigentes potosinos. Santa Cruz, el Departamento más rico, ‘sólo' tiene un índice de pobreza del 38,1 %.

Una consecuencia, que se cae de su peso, de esta situación es que el 32 % de la población boliviana presenta problemas de desnutrición , según un Informe de la ONU. Este porcentaje de desnutrición ‘es uno de los más altos de América Latina', en palabras del relator de la ONU sobre el Derecho a la Alimentación. Este drama comienza en la misma gestación: las mamás con carencias alimentarias trasladan su desnutrición a los bebés ya desde el tiempo de la gestación.

Nada más se puede decir. Nada más se debe decir. Las palabras, habladas o escritas, no sirven de nada. El lamento, la pena compasiva de salón, el sólo buscar ‘culpables', el decir que ‘todos somos responsables', sirven de poco. Más bien, de nada. Hacer lo que cada uno puede y debe, sí, aunque sea a 13.000 kms. de distancia.

En este contexto sangrante, aplicable a otras muchas naciones del planeta, no podemos conformarnos con dar gloria a Jesús Sacramentado. Ya lo dijo S. Ireneo: ‘La gloria de Dios es que el hombre viva'. Sólo así llegaremos a la segunda parte de la frase de S. Ireneo: ‘Y la felicidad del hombre es la gloria de Dios'. Para llegar a la segunda parte, es necesario vivir la primera.

Jesús y Lorenzo