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"Diario de la Misión"
Capítulo 7. 9 de octubre de 2005


Domingo, 9 octubre de 2005. La Virgen del Pilar se ha hecho boliviana. No es que sea de ahora. El Departamento –región- de Pando la venera como Patrona. Es un título más que la Iglesia en Bolivia ha añadido a los autóctonos de Urkupiña, Socavón, Cotoca, Copacabana, de la Paz… Hemos celebrado por todo lo alto la fiesta de la Virgen del Pilar. Ha sido en la zona del Ticti Norte. Alrededor del templo, del colegio y de la guardería de Ntra. Sra. del Pilar. Todo comenzó en la tarde de ayer. El hermoso rosario por las calles del barrio al caer la noche. Representación de los misterios gozosos por parte de los monaguillos jóvenes del templo. Bello todo y sentido.

La gran velada –cuatro breves horas- a base de bailes, cantes, poesías. Es de maravillar el interés con que la prepararon todos los grupos de la parroquia. Allí estaban los grupos de catequesis (catequistas, niños y jóvenes) bailando, y los de acción social, y los colegios, y las educadoras de las guarderías, y el grupo que aprende cocina, y las religiosas. Por allí bailaron los tinkus, la morenada, la diabalada, chacareras, baile de los ‘ancianitos', el waca-waca… Impresiona la variedad de bailes, de trajes. En Bolivia parece que los niños nacen ya sabiendo bailar. Será para ‘defenderse' de la pobreza diaria y bien, por desgracia, arraigada. ¡Qué lindos los niños y niñas de las guarderías!

La Eucaristía de la mañana bien participada, alegre, atenta… Abundante agua bendecida en las manos y sobre las cabezas. Y la procesión con la imagen de la Virgen que ‘estrenaba' pilar para la peana. Canto , oración, aplausos, fiesta y recogimiento. Y niños –hartos niños- correteando de aquí para allá. Así es este bendito pueblo.

Mañana, lunes, el trabajo (si lo hay), la pobreza (que sí la habrá), el pancito, el ‘borrachito' (palabra para suavizar el problema)… Todo volverá. Pero quedará la alegría de un día feliz. Seguiremos trabajando contra los males primeros sin olvidar la alegría soñadora de la fiesta.

Jesús y Lorenzo