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"Diario de la Misión"
Capítulo 8. 19 de noviembre de 2005


Cochabamba, 19 de noviembre de 2005 . Justo hace hoy un mes que aterrizaron, superados los percances del vuelo, en suelo cochabambino D. Demetrio, nuestro Obispo de Tarazona , y Alfredo Magallón, Delegado Diocesano de Misiones y párroco solidario durante nueve años de nuestra parroquia de Santa Mónica.

Recordamos, que se cumpla un mes, es una buena ocasión, que no se trató de ‘otra' visita más. Sentimos, en D. Demetrio y Alfredo, la presencia cualificada de nuestra Diócesis de Tarazona en esta parroquia que, sin pertenecer jurídicamente a nuestra Diócesis, es nuestra parroquia misionera. La presencia del Obispo nos ha proporcionado la experiencia real de que somos la Diócesis de Tarazona que vive entre las gentes bolivianas.

La experiencia fue breve, pero total. D. Demetrio y Alfredo (¡qué cariño le mostró toda la buena gente a la que se entregó! ¡qué alegría se notaba en los rostros de ambos!) visitaron ‘todo', recorrieron todo, saludaron y hablaron con todos. No sólo con los que participan en actividades pastorales o sociales en la parroquia. Las dos Eucaristías en los dos templos principales de la parroquia son los testigos de este contacto personal y general a la vez.

Encuentros tranquilos con el Consejo Pastoral Parroquial, con los grupos de Acción Social, con los catequistas; visitas detenidas a los colegios; abrazos besos, tirones a los vestidos y a la Cruz pectoral por parte de los niños y niñas de las dos guarderías. Tampoco se escapó de esta experiencia la visita, para comprar el aliento semanal, al mercado campesino: expresión, donde las haya, de la fecundidad de esta tierra, de la pobreza paradójica de los campesinos, de la algarabía y desorden ‘ordenado' de ventas y compras.

¿Suerte, coincidencia, acción de la providencia del Padre? Lo cierto es que la visita coincidió con el acto final archidiocesano del Año de la Eucaristía, el 23 de octubre. Día, además, del DOMUND. La celebración diocesana de la Eucaristía nos reunió a todos, presididos por el Arzobispo de Cochabamba, Tito Solari, en la plaza central de la ciudad: 14 de septiembre. Vivimos el hecho añadido de la presencia resaltada de nuestra Diócesis: presentación de D. Demetrio, palabras agradecidas y sinceras de ‘Monseñor' (así llama aquí todo el mundo a los obispos) Tito a la Diócesis de Tarazona en la persona de su Obispo, referencias a la parroquia de Santa Mónica. Y los aplausos largos y espontáneos a esta presencia. Ciertamente ese día Tarazona fue Cochabamba y Cochabamba fue Tarazona. Fue un regalo inesperado del Señor que, por otra parte, no nos debe hinchar a nadie.

Ha sido, pues, una experiencia de Iglesia. Hemos vivido juntos, D. Demetrio, Alfredo y nosotros dos, la riqueza creyente y evangelizadora que supone la presencia de la Diócesis de Tarazona en la Diócesis hermana de Cochabamba. Hemos sentido la urgencia de ‘no abandonar'. Pequeños, pocos como somos los cristianos que formamos la Diócesis de Tarazona , nunca deberemos olvidar, pasar, abandonar a estos cristianos de Cochabamba. No podemos abandonar lo que tanto bien nos hace.

Jesús y Lorenzo