Índice Índice Siguiente


++ Cartas al Pueblo de Dios 6/02/2005 ++


EL DISCURSO DEL PAPA A LOS OBISPOS ESPAÑOLES

6 de febrero de 2005

España, país de profunda raigambre cristiana

Hay quienes se empeñan en negarlo, y quisieran borrar de un plumazo las raíces cristianas de España. Los que así piensan no les importa para nada la historia y enjuician el presente desde una perspectiva sin Dios. Quisieran construir una sociedad en la que Dios esté ausente, porque consideran que Dios es enemigo del hombre y, por eso, piensan que la religión es un obstáculo para el progreso.

Sin embargo, un análisis sereno de nuestra historia pasada y reciente nos confirma en la afirmación que hace el Papa en este discurso a los obispos españoles, recibidos el lunes 24 de enero en visita ad limina . La historia es un buen estímulo para el presente y el futuro.

España se ha constituido en torno al catolicismo. Sus gestas más gloriosas proceden de una fe inquebrantable en el Dios de la historia, que ha mostrado su verdadero rostro en Jesucristo. Un Dios amigo del hombre, lleno de misericordia, que nos impulsa continuamente a la solidaridad y a la fraternidad con todos los hombres. Un Dios que nos llena de la esperanza capaz de penetrar más allá de la muerte.

Ahí está como una prueba irreversible el descubrimiento de los pueblos hermanos de América, a los que España llevó su lengua y su cultura y sobre todo la Buena Noticia del Evangelio de Jesucristo. Fueron miles de evangelizadores, que no buscaban riquezas humanas, sino compartir con los indios el don de la salvación que nos ha venido por Jesucristo. Nuestra diócesis de Tarazona prolonga aquella hazaña en la diócesis de Cochabamba-Bolivia.

Pero en los tiempos más recientes, en la década de los ´30, España se ha visto zarandeada por el odio hacia la fe y reaccionó con una legión de mártires, testigos de Jesucristo hasta el derramamiento de su sangre. El Papa recuerda que él mismo ha elevado a los altares a muchos e estos hermanos nuestros compatriotas.

Hoy España se enfrenta a nuevos retos en su vivencia de la fe cristiana. El Papa señala algunos de estos retos, que iremos comentando en esta página semanal. Baste señalar hoy “el laicismo , ideología que lleva gradualmente, de forma más o menos consciente, a la restricción de la libertad religiosa hasta promover un desprecio o ignorancia de los religioso, relegando la fe a la esfera de lo privado y oponiéndose a su expresión pública”.

El laicismo es una amenaza a la libertad, porque pretende que lo religioso sea eliminado de la vida pública. El Papa nos alienta a no dejarnos envolver por esta amenaza, y nos invita a vivir nuestra fe también en la calle, en la vida pública, en la convivencia con nuestros contemporáneos. Dios y la religión son un bien para el hombre, y hemos de saber compartirlo con nuestros hermanos sin miedo y sin acobardamiento.

Con mi afecto y bendición:
+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona