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++ Cartas al Pueblo de Dios 19/06/2005 ++


Jornada Diocesana de Pastoral
19 de junio de 2005

 Llega el final del curso pastoral, y es una buena costumbre hacer balance de las tareas que han ocupado nuestro tiempo y nuestra atención a lo largo de este año. Revisar nuestra vida y nuestras acciones nos ayudará a reflexionar y a ser lo que somos, la Iglesia Esposa del Señor para un mundo necesitado de redención. 

En el primer trimestre de este curso 204-2005, el Papa Juan Pablo II, de feliz memoria, procedía al cambio de pastor que había de presidir en la caridad la comunidad diocesano de Tarazona. Don Carmelo, hasta ese momento obispo de Tarazona, es enviado como obispo auxiliar a Toledo y de Toledo envían a Tarazona un nuevo obispo, hasta ese momento párroco de Santo Tomé en la ciudad. Este intercambio de dones queda concluido en los primeros días de enero. 

La vida de las parroquias, de los grupos, de las comunidades y de las instituciones eclesiales ha continuado su normal andadura. Y es ahí donde se sustenta la vida de la diócesis. Podemos hacer, por tanto, balance de todo lo que se ha trabajado a lo largo del curso. Y eso nos ayudará a proyectar el curso siguiente. 

Estamos todos convocados para el próximo 25 de junio, sábado, en el Seminario de Tarazona, para vivir una Jornada de Pastoral a nivel diocesano. Especialmente los miembros de los Consejos Pastorales parroquiales y todas las personas que dedican su tiempo a la evangelización: catequistas, voluntariado, miembros de comunidades y grupos apostólicos, profesores católicos, etc. 

Tomaremos el pulso a nuestra realidad pastoral, para constatar cómo el Espíritu Santo nos va transformando a nosotros y a nuestro entorno, y por dónde nos sugiere caminar en el próximo futuro.  

Somos colaboradores de Dios en la viña del Señor, y hemos de vivirlo en comunión eclesial con el Papa que marca los acentos para la Iglesia universal, de la que somos parte. En comunión con el obispo diocesano, que va delante del rebaño como el buen Pastor. En comunión con nuestros sacerdotes, particularmente los que están al frente de las parroquias. En comunión fraterna de unos con otros, sacerdotes, laicos y consagrados, reconociendo agradecidos los dones y carismas que cada uno ha recibido para la construcción de la Casa de Dios.

Será una Jornada de comunión eclesial, en la que estamos atentos a lo bueno que realizan los demás, para valorarlo y potenciarlo entre todos. Os espero a todos y os agradezco de antemano todo el esfuerzo que hacéis a lo largo del año para que Jesucristo sea más conocido y más amado. Es ahí donde está nuestra salvación.

Con mi afecto y bendición:
+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona