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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


Comienzo la Visita Pastoral
1 de Octubre de 2006

En este mes de octubre comienzo mi primera visita pastoral a la diócesis de Tarazona, que comprende las comarcas de Calatayud, Aranda, Borja y Tarazona y algunos pueblos de comarcas limítrofes. Todo ello dentro de la provincia de Zaragoza. De esta manera cumplo un mandato que la Santa Iglesia hace al Obispo:”El Obispo tiene la obligación de visitar la diócesis cada año total o parcialmente, de modo que al menos cada cinco años visite la diócesis entera”.

Después de 21 meses como obispo de Tarazona, una diócesis pequeña, he visitado ya casi toda la diócesis, y algunos lugares varias veces. Me he encontrado con todos los sacerdotes en distintas ocasiones. He contactado con los laicos. He visitado todas las comunidades religiosas. Pero la Visita Pastoral tiene como objetivo llegar más al fondo y llegar también a más gente. Dedicaré el otoño a visitar el arciprestazgo de Alto Jalón.

Os confieso que inicio esta mi primera Visita Pastoral con deseo de conoceros personalmente y de escucharos a cada uno. Os quiero de corazón y esta Visita Pastoral me permitirá saludaros y conocer vuestros nombres. Voy hasta vosotros enviado por el Señor, en el nombre del Señor. El Obispo no es simplemente el “gobernador” de la diócesis. Es ante todo el padre de una familia amplia, la familia de los hijos de Dios, que es la Iglesia. El Obispo es el principio y el fundamento visible de la unidad de la Iglesia en su diócesis. Quisiera llevar el consuelo de Dios y la esperanza de Cristo Redentor a todos y a cada uno de los que encuentre en mi Visita.

Quiero encontrar a los sacerdotes y convivir con ellos, para agradecerles su dedicación y su trabajo al servicio de la Iglesia. Un trabajo que muchas veces no es comprendido ni agradecido. Un trabajo que se reparte en pequeños núcleos de población para poder llegar atodos. Un trabajo que exige dedicación plena. Una diócesis sin sacerdotes sería imposible de atender. Ellos son los primeros y los principales colaboradores del Obispo en la tarea de apacentar la Iglesia Santa de Dios. Quered mucho a vuestros sacerdotes. Ellos no realizan su trabajo ni por dinero ni por prestigio social. Lo hacen por Dios y por amor a vosotros. Pidamos a Dios que no nos falten nunca sacerdotes. Y que sean sacerdotes santos.

Quiero llegar especialmente hasta los enfermos y los que sufren. Son los preferidos del Señor, porque Dios nos ha redimido tomando nuestros sufrimientos y transformándolos en cauce redentor. Iré hasta sus casas para bendecir a cada uno. Encontraré a los niños y a los jóvenes, para decirles que la Iglesia cuenta con ellos, que ellos son la alegría y la esperanza de la Casa de Dios. Deseo encontrarme con los padres de familia para animarles en la preciosa tarea, a veces difícil, de la educación de sus hijos. En cada parroquia me reuniré con las personas que colaboran más de cerca, en los Consejos Pastorales o de Economía, los Catequistas, los que prestan su tiempo para las múltiples tareas de una parroquia. A todos quiero agradecer su trabajo de voluntariado.

Rezad todos para que la Visita Pastoral sea un momento de gracia especial, que nos permita vivir la experiencia gozosa de que somos miembros de la Iglesia Católica. En estos momentos hemos de vivir muy unidos, pastores y fieles, en una profunda comunión eclesial. La Iglesia no quiere imponer nada a nadie, sino que quiere gritar a todo el mundo que sólo en Jesucristo está la salvación del hombre y del mundo. Quisiera avivar en todos este encuentro gozoso y salvador con Jesucristo, el único que puede satisfacer los deseos más profundos del corazón humano. Esta es la misión de la Iglesia, y ésta es la tarea de todos y cada uno en la Iglesia, en la familia de los hijos de Dios.

Con mi afecto y bendición:
+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona