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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


Tres acontecimientos diocesanos
8 de Enero de 2006

1. Empezamos por el más cercano. El 9 de enero de 2005 fui consagrado obispo para la diócesis de Tarazona. Cumplo en estos días mi primer año de servicio episcopal, por el que “doy gracias a Dios que se ha fiado de mí, me ha hecho capaz y me ha confiado este ministerio” (1Tm 1,12). Y doy gracias también a esta querida diócesis de Tarazona que me ha acogido no como a uno cualquiera, sino como al que viene en el nombre del Señor.

A lo largo de este año he tenido ocasión de encontrarme muchas veces con mis hermanos los sacerdotes, sin los cuales el obispo no podría cumplir su misión. Ellos me han acercado a la realidad pastoral de nuestra diócesis, que he podido visitar casi totalmente.

Gracias, una vez más. La comunión recíproca del obispo y su presbiterio es un elemento esencial para que la Iglesia pueda evangelizar, es un signo elocuente para que el mundo crea.

Y junto a los sacerdotes, los seglares y las personas consagradas. He conocido seglares que con su vida cristiana me estimulan a vivir más unido a Cristo y más entregado a la Iglesia. Las monjas contemplativas y las religiosas de vida activa enriquecen a la diócesis con sus carismas y aportan su genio femenino en la edificación de la diócesis.

2. El segundo acontecimiento es el 40 aniversario de la muerte del último obispo difunto de nuestra diócesis, el siervo de Dios don Manuel Hurtado García, que falleció en Tarazona el 12 de enero de 1966, después de larga enfermedad, que llevó con ejemplar resignación cristiana.

Solamente el edificio del Seminario califica todo el pontificado de este gran obispo. Si a ello añadimos la creación del Colegio Sagrada Familia, el albergue de Vinuesa, el cultivo de la catequesis, la formación permanente del clero con las Jornadas Sacerdotales de Estudio, la promoción del laicado a través de la Acción Católica y los Cursillos de Cristiandad, el fomento de la religiosidad popular, la emisora de radio, etc. tenemos en don Manuel uno de los obispos más notables de la historia reciente de nuestra diócesis. Además, la mayoría de los sacerdotes que todavía hoy sirven a la diócesis fueron ordenados por él.

Tarazona no puede olvidar a don Manuel. Es de bien nacidos ser agradecidos. Y con don Manuel la deuda de gratitud es muy grande. A veces, un árbol no deja ver el bosque. Os pido que le recordéis públicamente en el aniversario de su muerte. Y os recomiendo la lectura de la preciosa y bien documentada biografía escrita por Lucio LALINDE POYO, Guiado por Dios. Manuel Hurtado García (1896-1966). Catequista, Fundador, Obispo, escrita por encargo de las Siervas del Evangelio, fundadas por don Manuel y que tanto han servido a Tarazona.

3. Y el tercer acontecimiento es el 50 aniversario de la configuración actual de la diócesis de Tarazona, que se cumple el 1 de enero de 2006. Tarazona recibió entonces los arciprestazgos de Illueca, Magallón y Ariza, y perdió los pueblos de Navarra, Castilla y La Rioja , quedando reducida a los límites aragoneses, y perdió su relación con Tudela. La diócesis quedó truncada.

A los 50 años de este acontecimiento, hemos de aceptar con humildad lo que somos y mirar el futuro con esperanza. Somos una familia numerosa. La diócesis de Tarazona es una madre capaz de generar vida, capaz de generar familias cristianas, capaz de generar sus propios sacerdotes que prolonguen el ministerio apostólico, capaz de evangelizar nuestro mundo que se aleja de Dios, capaz de impulsar evangelizadores en la misión ad gentes. Porque la diócesis de Tarazona es una porción de la Iglesia universal, donde vive y camina la Iglesia de Cristo, una, santa, católica y apostólica.

Que estos acontecimientos nos lleven a dar gracias a Dios y a caminar con renovada esperanza en la tarea de la evangelización.

Con mi afecto y bendición:
+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona