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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


Navidad es Jesucristo
24 de Diciembre de 2006

En estos días recibimos felicitaciones por todas partes. Algunos no saben qué decir. Te mandan una cartulina bonita (que a veces incluso es cara), sin ningún motivo religioso, y te desean no sé qué para estos días. Como si celebráramos una tregua de trabajo, unos días de descanso, y aquí no hubiera pasado nada.

Los cristianos, sin embargo, sabemos muy bien lo que celebramos en estos días. Celebramos el nacimiento de Jesús . El Hijo eterno del Padre ha nacido de María Virgen, por obra del Espíritu Santo, para salvar a todos los hombres. Sabemos con certeza el día exacto de su muerte. No conocemos exactamente el día de su nacimiento, pero ya desde los primeros siglos se celebra su nacimiento el 25 de diciembre. El nacimiento de Jesús no es un mito o una leyenda o un cuento de navidad. El nacimiento de Jesús es un hecho histórico. La fe cristiana no se apoya en leyendas o en mitos preciosos, sino que está bien fundamentada en la historia, donde acontece la salvación para todos.

Nació de María virgen . María no había tenido antes ni tuvo después ningún otro hijo. María fue sorprendida por el ángel (Lc 1,26ss), que vino de parte de Dios a anunciarle que había sido elegida para madre del Hijo eterno de Dios. Y ella dijo: “Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu Palabra”. Dios respeta la libertad humana, y pide nuestra libre colaboración en su obra redentora. María dijo “sí”. Y el Verbo se hizo carne, se hizo hombre, se hizo uno de nosotros. ¡Gracias, María!

Jesucristo no es fruto de la relación sexual de José y María. Jesús es concebido en el seno virginal de María por obra del Espíritu Santo. Y María, que era virgen, perfeccionó su virginidad y permaneció virgen para siempre. Ella es la siempre virgen. Consagrada en alma y cuerpo toda para Jesús y sólo para Jesús. Su virginidad ha frutado en una fecundidad desbordante: Madre de Dios . La virginidad de María es el sello de garantía de que el nacido es Hijo de Dios.

Nació pobre y humilde . Siendo el dueño del mundo, llegó a este mundo desnudo, indefenso, en un establo porque no había sitio para ellos en la posada. Nació arropado por el amor inmenso de su madre María, sostenido por el amor de José, que hace las veces de padre. Un amor que se ha expresado en la pobreza más absoluta. ¿Por qué nace tan pobre este niño? –Para enseñarnos a elegir el camino de la pobreza y de la humildad. Ese es el único camino que nos conduce a Dios. Jesús ha venido para anunciar la salvación a los pobres, a los humildes. Por eso, los soberbios no entienden la navidad. Hay que hacerse niño, humilde y sencillo, para entrar en este misterio.

Nada más lejos de la auténtica navidad que el gasto, el lujo, el desenfreno. Ofende a Dios y a nuestros hermanos necesitados que vivamos la navidad derrochando por todas partes en comidas, bebidas, gastos especiales, etc. La navidad ha de vivirse en tono de humildad y pobreza, para sintonizar con Cristo pobre y humilde. De manera que apreciemos la riqueza de tenerle a Él, sólo a Él. Que no nos distraiga nada ni nadie al contemplarle a Él, que viene a salvarnos. Que los cristianos no contribuyamos a paganizar la navidad.

Que Jesucristo en estos días esté más presenten vuestras vidas. Mediante una buena confesión, lavad vuestras almas, y acoged a Jesucristo en la comunión sacramental. Jesús también nace para ti. Feliz y santa Navidad.

Con mi afecto y bendición:

+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona