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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío
25 de Junio de 2006

El culto y la devoción al Sagrado Corazón de Jesús han ocupado un lugar central en la vida de la Iglesia. Las apariciones privadas del Corazón de Jesús a Sta. Margarita Mª de Alacoque extendieron la devoción por todo el orbe católico. La Compañía de Jesús se hizo propagadora especial de esta devoción, como acaba de recordarnos el Papa hace pocas semanas.

He visto a muchos enfermos y a personas que pasan por momentos de angustia expresar con profunda fe su confianza en Dios por medio de esta sencilla jaculatoria: “Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío”. Es la respuesta de amor a un amor más grande, el del Corazón de Cristo, que sufrió y murió de amor por nosotros.

El culto al Corazón de Cristo es el culto que rendimos al Hijo de Dios, que se ha hecho hombre, tomando nuestra existencia humana con todas sus cualidades y sin pecado, incluso con un corazón humano, sensible al amor y al desamor de los hombres. Jesús ha vivido la angustia del corazón cuando llegó el momento de la prueba. Jesús se ha estremecido de gozo cuando veía la acción de Dios en el mundo. Jesús ha amado apasionadamente a cada una de las ovejas descarriadas, a cuyo encuentro Él ha salido, dando la vida por nosotros. Jesús es hombre verdadero.

Al mismo tiempo, Jesucristo es Dios verdadero, pues si fuera un simple hombre no merecería tanto nuestra confianza. Nuestra confianza en Él brota de que sabemos que es Dios y lo sabe todo, lo controla todo y toda nuestra vida está en sus manos. Nosotros a veces estaremos desconcertados, pero sabemos bien que Él nos conduce y lleva el timón de nuestra vida. Por eso, confiamos en Él.

El Corazón de Cristo es un manantial permanente de amor para todos los hombres. Dios es amor inagotable, y en el Corazón humano de su Hijo nos ha mostrado ese amor sin medida que ha llegado hasta el extremo de morir por nosotros. El cristianismo es la religión del amor. Y los cristianos somos los que hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en Él.

La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús es la fiesta del amor cristiano. En primer lugar, nos recuerda que el “Amor no es amado”. Este Dios que tanto ha amado a los hombres en muchas ocasiones sólo ha recibido de los hombres desprecios y desamores, es decir, ofensas por los pecados. La fiesta debe llevarnos a compensar ese desamor, es decir, a reparar las ofensas de los pecados de todos los hombres, empezando por los nuestros. La fiesta nos invita a amar más a Jesucristo, que nos ha amado de esta manera.

Además, la fiesta es un recordatorio de que el amor recibido debe fluir de nosotros a los demás, para amar como Él nos ha amado. Mirar al Corazón Cristo, traspasado de amor por nosotros, es la mejor escuela para aprender a amar sin cansarnos, a ser fieles a los compromisos contraídos, a seguir progresando en el amor. Desde ese amor podemos construir la civilización del amor.

La fiesta del Sagrado Corazón de Jesús es motivo de gozo y de esperanza. Podemos confiar en quien nos ha demostrado su amor de esta manera, podemos confiar en este amigo que nunca falla. ¡Sagrado Corazón de Jesús, en Vos confío!

Con mi afecto y bendición:
+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona