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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


Suenan los tambores
26 de Marzo de 2006

 

En muchos pueblos y ciudades de nuestra geografía, y también de nuestra diócesis de Tarazona, llevamos semanas oyendo el estruendo de los tambores de la Semana Santa. Se acercan los días santos, en los que celebramos la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo nuestro Señor. Y los tambores están ensayando los desfiles procesionales, en los que son manifestadas por calles y plazas las imágenes de tales misterios cristianos.

Hay como un estremecimiento en el corazón de los creyentes cuando llegan estas fechas. La liturgia de la Iglesia nos acercará los misterios y la piedad popular los procesionará con las preciosas imágenes que guardan nuestras iglesias y que preparan con tanto cariño las distintas cofradías y hermandades.

Estamos preparando la Semana Santa. Y todo eso lleva consigo ensayos, horas dedicadas, esfuerzos y privaciones. Vale la pena todo eso, para acompañar a Jesús y recordar su amor por nosotros. Con todo cariño hemos de acompañar a su Madre bendita, que compartió con Jesús los dolores de la pasión, y gozó con el triunfo de su resurrección.

No descuidemos lo más importante de todo: preparar el corazón para encontrarnos con Jesucristo en estos días tan santos. Eso se produce plenamente en la comunión del Cuerpo de Cristo entregado por nosotros, y recibido en la Eucaristía. Para acercarnos a la Eucaristía, hemos de limpiarnos de todo pecado, y ese perdón lo recibimos en el sacramento de la Penitencia a través de la confesión humilde.

Jóvenes, acercaos a confesar vuestros pecados ante el sacerdote. Jesucristo os espera para daros el abrazo de su amistad y la fuerza interior que cura las heridas del egoísmo. Sentiréis un gran alivio al veros libres de vuestras ataduras. Os sentiréis llenos de gozo cuando recibáis a Jesucristo en la comunión. No dejéis pasar estos días santos sin acercaros a Jesucristo a través de estos sacramentos. Y con el alma limpia de pecado, tocad los tambores con toda vuestra energía juvenil. Con Jesucristo en vuestro corazón, sentíos gozosos como en ninguna otra fecha del año. Si por dejadez o pereza hace tiempo que no lo hacías, ésta es una preciosa oportunidad para hacerlo.

Y todos, niños y adultos, hombres y mujeres, cofrades de todas las hermandades, dejaos atrapar por los sentimientos religiosos propios de estos días, dejaos envolver por el espíritu propio de estos días. Cread un clima propicio en vuestros hogares. Que la Semana Santa sean días santos, en los que nos acercamos más a Dios y en los que estamos dispuestos a perdonarnos unos a otros. No lo dejemos para el último minuto. Toda la Cuaresma es tiempo de preparación a la Pascua, donde renovaremos con gozo las promesas de nuestro bautismo.

Rezo y me sacrifico por vosotros, para que el paso del Señor cambie vuestras vidas y os haga testigos de su amor entre nuestros contemporáneos, tan necesitados de Dios.

Con mi afecto y bendición:
+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona