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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


Felicidades, Benedicto XVI
22 de abril de 2007

El papa Benedicto XVI cumple 80 años el 16 de abril. Y hace dos años el 19 de abril fue elegido Sucesor de Pedro, Papa de la Iglesia universal. Rezamos por él en estos días especialmente para que, en medio de las dificultades de este mundo, pueda ejercer la misión que Jesucristo le ha confiado de confirmar en la fe a sus hermanos.

En estos dos años de pontificado, el papa Benedicto XVI va señalando el camino del Evangelio, que es buena noticia para los discípulos de Cristo, y se ha convertido en un referente moral para todos los hombres de buena voluntad.

Ante un mundo secularizado que quiere suprimir a Dios de la esfera pública y del corazón de los hombres, el Papa insiste en que el hombre sin Dios se arruina y pierde el sentido de su vida. El hombre y la sociedad sin Dios se construyen en contra del hombre. Dios es el futuro del hombre y de la sociedad. Procuremos hacer presente y visible a Dios en nuestro mundo.

En varias ocasiones nos ha hablado del valor de la vida humana, tan despreciada. La vida humana es sagrada, pues el hombre ha sido creado como persona a imagen de Dios. Por tanto, la vida humana debe ser respetada y amada desde su concepción hasta su muerte natural. Y la vida humana tiene su fuente en el abrazo amoroso de los padres, no en el laboratorio. La vida proviene de Dios y los padres son pro-creadores con Dios. Por eso, el matrimonio es la unión complementaria del varón y de la mujer, de manera estable y bendecida por Dios.

Una Europa que no quiere tener hijos –y tiene su aplicación concreta en Aragón- es una sociedad que envejece y camina hacia la muerte sin relevo generacional. El Papa ha denunciado varias veces este gravísimo mal de nuestra sociedad egoísta y ha bendecido a las familias que se abren generosamente al don de la vida. En estas familias está el futuro.

Es el Papa que ha defendido el gran valor de la razón humana como mediación para el diálogo entre todos los hombres. Una razón abierta al don de la fe es la única garantía de que la ciencia no termine destruyendo al hombre. Para los creyentes de las distintas religiones, la razón es la plataforma común para el diálogo. Suprimida la razón, viene el fundamentalismo. Y hay fundamentalismos religiosos y hay fundamentalismos laicistas y ateos. Toda imposición por la fuerza de unas convicciones desemboca en la violencia. El cristianismo no se impone, sino que se propone y se razona.

Es el Papa que nos ha presentado la clave de la vida humana en el amor. Su encíclica Deus caritas presenta el núcleo del mensaje evangélico y toca el corazón del hombre. Sólo desde al amor el hombre puede encontrarse a sí mismo y establecer nuevas relaciones humanas de solidaridad. Sólo el amor es creíble. Las ideologías sobran, sobre todo cuando esclavizan al hombre.

Por todas estas enseñanzas, y por otras muchas, especialmente las que se refieren a la Eucaristía, gracias Santo Padre. Seguimos con mucha atención su magisterio y queremos seguir fielmente sus indicaciones disciplinares. Queremos vivir en la plena comunión de la Iglesia, y en el Papa reconocemos al Vicario de Cristo, al “dulce Cristo en la tierra”. Cuando el pasado 24 de marzo saludaba personalmente en el Vaticano al Papa Benedicto XVI, le dije: “La diócesis de Tarazona quiere al Papa y reza por el Papa”. El me dio su bendición para todos.

Con mi afecto y bendición:

+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona