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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


La única Iglesia de Cristo, la Iglesia Católica
22 de julio de 2007

Jesucristo fundó una sola Iglesia, es decir, una sola familia, una sola comunidad, en la que entramos por el bautismo. Una comunidad articulada jerárquicamente, fundamentada sobre el cimiento de los apóstoles. Una comunidad que tiene en el Sucesor de Pedro (el Papa de Roma) y en los Obispo en comunión con él, el principio y fundamento de la unidad de esta Iglesia.

No es nada nuevo. Es una doctrina del Concilio Vaticano II: “Esta es la única Iglesia de Cristo que en el credo confesamos una, santa, católica y apostólica, […que] subsiste en la Iglesia católica gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él, [aunque] fuera de su estructura visible pueden encontrarse muchos elementos de santificación y de verdad que como dones propios de la Iglesia de Cristo empujan hacia la unidad católica” ( Lumen Gentium 8 b).

Pero esta doctrina ha sido recordada hace pocos días por la suprema autoridad de la Iglesia católica, para salir al paso de algunas confusiones que no benefician a nadie.

Hay quienes dicen que cada uno llega a la salvación eterna como sea, como pueda, como Dios le dé a entender. Y por eso, mejor es dejarle en su creencia, porque al fin y al cabo, va a llegar al mismo sitio por camino diferente. Hemos de ahorrarle molestias de cambiar de rumbo -Esta postura tiene mucho de verdad: cada uno se salvará siguiendo el camino de su recta conciencia. Pero al mismo tiempo esta postura tiene mucho de equívoco. No todos los caminos son iguales, ni por todos los caminos se tienen las mismas ayudas y los mismos medios. Y, por otra parte, el hombre está obligado a buscar la verdad, que salva.

Buscando la verdad, que es lo que al hombre le hará feliz, en la tierra y en la eternidad, hemos de presentar (sin imponerla a nadie) la salvación que nos ha traído Jesucristo, el único en el que el hombre encontrará la salvación. El celo apostólico y misionero brota de aquí. Sin Jesucristo, el hombre va dando tumbos y no encuentra sentido pleno a su vida. Fuera de la Iglesia católica, el cristiano se priva de dones que Cristo nos ha dado para todos.

Por tanto, la Iglesia es un medio necesario para la salvación . Esta Iglesia , que es única, ha permanecido a lo largo de los siglos, invariable y fundamentalmente fiel, en la Iglesia católica, donde se encuentran todos los elementos de verdad y de salvación que Jesucristo ha dejado en su Iglesia para la salvación de todos los hombres.

Un elemento esencial de esta única Iglesia de Jesucristo es la sucesión apostólica por el sacramento del Orden , gracias al cual tenemos la misma Eucaristía que Cristo instituyó, diciendo a sus apóstoles: “Haced esto en memoria mía”. Este aspecto lo perdieron los protestantes, ya desde el siglo XVI, al despreciar el ministerio sacerdotal. Sin sacerdotes no hay Eucaristía, no hay Iglesia. Los protestantes tienen cosas buenas, pero les faltan muchas más, que sólo en la Católica se mantienen. Ellos las han perdido.

Y otro elemento esencial es la comunión con el Papa de Roma , por ser el sucesor de Pedro, a quien Cristo confió las llaves del Reino de los cielos. Donde está Pedro, allí está la Iglesia. Los ortodoxos tienen muchas más cosas buenas, pero les falta la comunión con el Papa de Roma, sin el cual les falta algo esencial dado por Cristo a su Iglesia.

La doctrina que recientemente se nos ha recordado nos ayude a valorar todos los medios que Cristo ha dado a su Iglesia, a acoger a nuestros hermanos cristianos, aunque todavía no estén en plena comunión con los católicos, y a saber que la única Iglesia de Cristo está en la Iglesia católica, abierta a reconocer las cosas buenas que tienen nuestros hermanos, y que, por ser valores de Cristo, empujan a la unidad católica.

Con mi afecto y bendición:

+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona