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++ Cartas al Pueblo de Dios ++


Dos nuevos diáconos para nuestra Diócesis
27 de enero de 2008

La jornada en que se celebran Sagradas Órdenes es siempre una jornada de júbilo para el Seminario y para toda la diócesis. Os anuncio con alegría que el próximo domingo 3 de febrero serán ordenados diáconos dos seminaristas nuestros: Jesús-Antonio Sánchez Castillo y Miguel-Angel Mojica Mojica. Los dos son colombianos, llevan tres años en nuestro Seminario y quedarán incardinados en nuestra diócesis de Tarazona para servir a la Iglesia en Tarazona y a la Iglesia universal.

La ordenación, que siempre es un don de Dios inmerecido por parte de los hombres, culmina todo un proceso de preparación, de discernimiento, de muchas esperanzas acumuladas, que en la ordenación tienen su cumplimiento. La ordenación es también el inicio de una nueva etapa. El consagrado por el Espíritu Santo en el sacramento del Orden es puesto al servicio de Dios y de los hombres, de una manera nueva. Esta ordenación de dos diáconos es un regalazo de Dios para nuestra pequeña diócesis, en momentos de tremenda escasez. Demos gracias a Dios por ello.

Nuestro Seminario Diocesano de Tarazona va dando pasos eficaces. Pequeños pasos, pero muy importantes. Estoy contento de constatar el fruto de tantas oraciones, que se traducen en apoyos y a veces también en limosnas para el Seminario. No nos cansemos de pedir al Dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies, porque la mies es abundante y los obreros son pocos (cf. Lc 10,2). Hay mucho camino por recorrer y muchas cosas que mejorar, como en toda obra humana. Pero hemos de ser agradecidos, porque Dios está haciendo cosas grandes en esta pequeña y humilde diócesis de Tarazona. El obispo vive muy cerca de los seminaristas, y cuida directamente de su formación.

En nuestro Seminario se cuida la doctrina sana, la que se apoya en el Magisterio de la Iglesia y no se aparta nunca de él, la espiritualidad honda y recia para afrontar tiempos difíciles, la alegría contagiosa de quien se siente llamado por Dios a una vocación tan alta. Este año son 14 seminaristas mayores. Uno español y los demás procedentes de distintos países, entre ellos 6 africanos. La diócesis de Tarazona, pobre y humilde, es regalada cada día por el don de estas vocaciones que nos estimulan a todos en este empeño misionero. Seamos generosos, abriendo nuestro corazón de par en par y nuestras puertas para ayudar a estos jóvenes que se preparan al sacerdocio. Tarazona lo puede hacer, lo está haciendo.

Aunque ninguno de ellos sirviera en la diócesis de Tarazona, cuando lleguen a ser sacerdotes, ya es una gracia inmensa de Dios tenerlos como seminaristas entre nosotros. Ellos se sienten acogidos y muy queridos por toda la diócesis. Que ellos estimulen a otros jóvenes de nuestras familias a descubrir la llamada del Señor para el sacerdocio y para la vida consagrada. Algunos de ellos enriquecerán el presbiterio de Tarazona, que ve en ellos una prolongación de su propio ministerio sacerdotal.

Estáis todos invitados para dar gracias a Dios y para acompañar y apoyar a estos diáconos, que esperan ser ordenados pronto sacerdotes del Señor. Estáis especialmente invitados vosotros, queridos sacerdotes. Que también a todos y cada uno de vosotros llegue la alegría de esta fiesta. Estáis invitados los jóvenes de las parroquias y movimientos. Me gustaría ver un número grande de jóvenes, que se puedan alegrar de que no les faltarán sacerdotes. Las consagradas de vida activa venid también, y las contemplativas rezad desde vuestro monasterio. Alegraos, familias de la diócesis, y pedid al Señor que os bendiga con algún sacerdote en vuestra casa. El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.

Con mi afecto y bendición:

+ Demetrio Fernández
Obispo de Tarazona