
La parroquia de San Juan de Calatayud se vio pequeña para acoger a todos los que acompañaron el cadáver de D. José Antonio Marín en su última eucaristía, en su última y completa ofrenda al Señor. Presididos por Mons. Demetrio Fernández, obispo de Córdoba y administrador apostólico de Tarazona, concelebraron más de 70 sacerdotes, en su mayoría diocesanos, y también procedentes de distintos lugares vinculados con D. José Antonio. Desde la Custodia de Tierra Santa, la Casa de Santiago en Jerusalén, la misión de Segeré en Burkina Fasso, las distintas peregrinaciones, etc. todos quisieron expresar su condolencia por la muerte del que ha sido sacerdote ejemplar, misionero infatigable, hombre inquieto.
(Click en las fotografías para agrandar)